Habían pasado dos años y aún continuaba asimilandolo, el tiempo pasó demasiado rápido, supongo que así se siente cuando disfrutas de tu vida.
Y últimamente, no había nada en mi vida que no disfrutara; las ventas de mi tienda iban excelentes, tanto que pronto inauguraría otras sucursales. Mis diseños había causado tendencia y mi matrimonio era perfecto, aunque Oliver seguía siendo frío y calculador con los demás, con nuestros hijos y conmigo era amoroso y protector. No necesitaba más.
Hoy cele