Capítulo 9/ Te daré todo lo que me pidas...
Después de recibir algunas instrucciones de Carmenza, Cataleya se centró en terminar de preparar el desayuno, deseando poner la mesa sin tener que ver a Frank, pero no se imaginaba que lo tenía detrás, devorándola con la mirada.
Sin poder contener su debilidad por los dulces, Cataleya metió el dedo en la mermelada de melocotón y se lo llevó a la boca deleitándose con su sabor, estaba tan delicioso que ella gimió sin darse cuenta.
—¿Está rico Florecita?
—¡Juemadre! —exclamó Cataleya llevándos