—¿Qué? —Alex me mira y luego mira la puerta. Mi corazón empezó a latir rápidamente y mi piel se erizó por completo. Lo único que puedo pensar es en Aye. Por instinto miro hacia atrás, donde Lucas y Gaby bajaban de su auto, y saco mi arma de mi bota — ¿Qué haces? —indaga confundida.
—Lucas —le señalo la puerta con la cabeza.
Él me mira, mira la puerta y vuelve a mirarme, pero esta vez observa el arma que llevo en la mano; comprende lo que pasa y saca su arma, al igual que Gaby, aproximándose a n