Mi celular comenzó a sonar del otro lado de la habitación, se encontraba arriba de la mesita de café y yo en la otra punta; Seguramente sea Sole, para avisarme que ya regresan.
—¡Li, tu celular!—grita Gaby.
—Ya escuché; Fíjate, seguro es Sole.
—Wow... Dios, Lina, deberías pensar en eso del trío —se guasa, riendo, mientras veía mi celular.
—¿De qué hablas? ¿Qué dice el mensaje? —le pregunto frunciendo el ceño, ya no me hace tanta gracia su chiste.
—De hecho, es una foto; estas desnudas. Oh, Li,