Mundo ficciónIniciar sesiónElla se fue y miraba atrás, Bullá sonreía, era fácil hacerla ver mal y esperaba que esa tonta mujer haya tomado las fotos, Rania salió de su escondite.
—Actuaste bien.
—Debí ser actor…—la miró y era bella—tienes unos ojos hermosos.
—No solo los ojos; pero, no te daré a ver más que ellos.
Bullá sonrió, ya caería en sus redes.
Pillerías
Con hermanos como Amed para qué tener enemigos por fuera, la cosa se pone más truculenta, ¿qué creen ustedes?







