Capítulo 40.- Juego en las sombras.
Lucía había pasado dos noches sin dormir bien. Cada vez que cerraba los ojos, veía el sobre marcado, la espiral de Centurión, la mancha azul en forma de “R”. Todo apuntaba a un nombre: Roldán.
El jefe de operaciones de la agencia siempre le había parecido frío, hermético, una sombra al servicio de Cyrus. Nunca sonreía, nunca levantaba la voz, pero su sola presencia imponía un respeto que rozaba el miedo. Era el tipo de hombre que podía desaparecer de una habitación y aun así dejar la sensación