꧁ EMILY꧂
Mis gemidos se mezclan con los suyos. ¡Es tan erótico oírlo gemir! ¡Joder! Siento que mueve su lengua de forma circular, y sus dedos acarician mi clítoris. Al cabo de unos segundos siento que se pone de pie. Abro mis ojos y giro mi cabeza levemente hacia atrás. Él vuelve a solicitarme que mire hacia adelante, poniendo una de sus manos en mi mejilla. De nuevo, hago caso a su muda petición, pero no puedo evitar reír. No sé si por nervios o porque se me hace divertida la situación.
Lentame