Seo-jun caminó hacia la mesa con la sensación de que el aire a su alrededor era más denso de lo habitual. El restaurante de lujo bullía de vida; las risas y los murmullos de las conversaciones ajenas llenaron el ambiente. Sin embargo, para él, todo pareció transcurrir en cámara lenta. Cada paso que daba lo llevaba más cerca del abismo, mientras su mente giraba en torno a las consecuencias de lo que estaba a punto de hacer. Había decidido romper con todo, desafiar a su familia, algo que siempre