Esa tarde lloré un mar, con la voz de Chester Bennington de fondo. Pushing me away fue la canción con la que decidí torturarme. No quería perderlo, pero sin darme cuenta, eso era lo que estaba sucediendo. Pensé que tal vez Antoine se había cansado de estar con una mojigata como yo, quien mantenía la idea de llegar virgen al matrimonio y había optado por buscarse una que si le diera lo que yo no.
Lloré muchísimo y por primera vez en mi vida supe de verdad, lo que significaba sufrir por amor.
Mi