꧁ ISABEL ꧂
Desperté con el sonido de la persiana rozando el marco, un susurro seco que se mezcló con el olor a tierra mojada. Afuera llovía. Abrí los ojos y vi la habitación: la lámpara baja, la mesa junto a la ventana, la mesa de trabajo que me esperaba con su silencio ordenado. Me levanté, caminé descalza por el piso y sentí cómo el frío del suelo me clavó la realidad en los dedos.
Pasé la mañana trazando planos y trazando silencios. Me encerré en mi taller y maquillé el mundo con reglas y co