Hiroshi estuvo a punto de perder el control cuando sintió que ella lo rodeaba con su boca. Se sentía como el adolescente inexperto que había sido en un pasado muy lejano.
Ella tenía una boca perversa y tan cálida…una boca de mentirosa. Se movía sobre él como si estuviera tratando de recordar su anatomía. Se estremeció al sentir su dulce lengua, el leve roce de sus dientes…
Estaba muy dentro de ella, ella agarró la base de su pene y él echó hacia atrás la cabeza, soltó elbaire que había estado