—Cuando te conocí, me enamoré perdidamente de ti. Creo que fue amor a primera vista.
— Eso es imposible, Aiko. Tú solo eras una niña entonces...— protestó él.
Ella elevó su hombro desnudo, estaban juntos en la cama y acababan de desayunar allí.
—Estuve obsesionada contigo durante años susurró ella mientras negaba con la cabeza—. Estaba completamente sola en el mundo, sabes que mi hermano nunca ha sido demasiado fraternal conmigo. Yo estaba perdida, y casi muerta de hambre cuando apareciste tú