— Un brindis, por la mujer de mi vida y la madre deis hijos... por Aiko Yamamoto, la más joven ganadora del Nobel en nuerociencia, y mi esposa— Hiro levantó su copa, proponiendo el brindis.
—¡Por Aiko!— brindaron todos.
Aunque se encontraba apartado en una esquina, e intentaba entretener a sus hermanas pequeñas de ocho y seis años respectivamente, Valery sabía que su nieto se sentía incómodo.
Se notaba en lo tenso que se veía su cuerpo y en su expresión de pocos amigos.
Al principio, había cre