52| Canción de libertad.
Tal como Xavier lo había imaginado, su departamento era una mescla entre el orden de Maxwell y el desorden suyo.
Apenas habían pasado una noche en el departamento de soltero que tenía antes de casarse y ya la concina estaba a rebuscar de trastes sucios, el mueble tenía sabanas y restos de palomitas de maíz por todo el lugar.
Cuando se levantó esa mañana del sábado Maxwell estaba tratando de barrer las palomitas de debajo del mueble y Xavier se lo quedó mirando.
— ¿Qué haces? — le preguntó y el