51| Amenaza indirecta.
Clarissa trató de disimular en nerviosismo que la invadió, el hombre le clavó los ojos un par de segundos y luego entró al departamento sin decir una palabra más y un hombre, que tenía toda la facha de ser un guardaespaldas, entró tras él.
— ¿Luciano qué haces aquí? — le preguntó Luis y el hombre le dio una superficial mirada al departamento.
— Pensé que si este era el lugar donde traías a tus amantes tendría más… estilo, supongo — Johan que permanecía al lado de la mesa se sentó de mala gana y