36| Decir la verdad.
Clarissa no pudo recordar la cantidad de veces que hizo el amor con Emanuel ese fin de semana, desde que se encontraban en el trabajo y caminaban juntos hasta la casa, al cruzar por la puerta se desnudaban completamente, como si no existiera el mundo después de aquello.
Lo hicieron en el mueble, en la cocina, varias veces en su habitación y en el suelo.
Clarissa se aprendió de memoria cada lunar que cubría el cuerpo pálido del hombre, aprendió en qué punto de la enrojecida y suabe cabeza era má