Shh… ya pasara mi ángel. Yo estoy aquí. – murmuro besando mi frente.
Te amo – dije y estampe mis labios necesitándolo.
Lo bese con fiereza, con toda la fuerza que encontré en mí. Emerson estuvo sorprendido de mi apasionado beso, pero me lo devolvió de igual manera. Sin que él se lo espere, corte el beso bruscamente. Me levante y coloque –nuevamente- el pestillo de la puerta.
Dedicándole una sonrisa, me volví hacia él, sentándome en su regazo, acomodando una pierna a cada lado de su cadera. M