|Capítulo: P.D.|
No sabía que deseaba tanto a Diego, hasta que él estaba cerca de mí.
Aquél día en el hotel, hubo algo que se desató entre los dos y ahora parecía que no había otra forma de calmarlo, más que esta.
Me apoderé de su miembro y él se deshizo de mi pijama, lo llevé hasta mi entrada, mientras el deseo se hacía más fuerte, todo lo que deseaba era tenerlo dentro de mí. Mis manos temblaron mientras lo guiaba y fue mi espalda la que se arqueó al sentirlo.
—Camila.
—¡Ah! —¡Por favor!