|Capítulo: La primera noche de papá|
Me pasé todo el camino en el coche de vuelta a casa mirando por el retrovisor cada tres segundos. Sabía que Izan iba bien sujeto en su silla, pero la sensación de llevarlo ahí atrás, siendo la primera vez que venía a mi terreno, me tenía con un nudo de nervios en el estómago que no se me quitaba con nada.
Cuando por fin aparqué y apagué el motor, me quedé un momento en silencio, escuchando su respiración suave.
—Ya estamos, campeón —le dije en voz baja, aunq