|Capítulo: No nos iremos|
Incluso lo llamé, le envié varios mensajes y correos, pero Diego Alba no me daba ninguna respuesta.
Sabía que se estaba lavando las manos en todo esto y el maldito cobarde seguro que no quería saber nada de lo que pasaba de este lado y dejaba toda la maldita responsabilidad en su querido Tyler.
El brazo ejecutor en todo esto.
Entonces… era a Tyler a quien debía enfrentarme.
Tres semanas llevaba intentando contactar con ese hombre, pero ni sus trabajadores sabían de