Analisse
Con el rostro encendido por la vergüenza, acepté la propuesta de Leonard. Era una mezcla de nervios, sorpresa y una profunda felicidad. En ese momento, lo único que deseaba era ser feliz con él.
—No puedo creer que hayas hecho todo esto, Leonard… —le dije con la voz entrecortada por la emoción.
Él me miró con esa ternura que aún me cuesta creer que sea real.
—Lo hice para complacerte, para demostrarte cuánto te amo y que realmente quiero pasar el resto de mis días a tu lado —me respondi