Charlotte disfruta de las caricias de James, aunque su vergüenza es inevitable, James la está haciendo sentir tan deseada que ella se deja llevar.
En cuanto James deja su semilla, Charlotte tiene su respiración agitada, es tanto que lo ama, que besa los labios de James tomándolo por sorpresa.
Aunque él la quería alejar, sintió que no pudo, ese beso torpe de ella enciende la llama de la pasión.
—señor, hemos llegado— informa Owen
Charlotte deja de besar a James, y lo mira con una amplía sonrisa.