Al entrar a la habitación, los niños corren muy emocionados a saludar al tío Rulli, el cual al escuchar la voz de los pequeños deja el periódico a un lado para mirarlos.
—¡Mis pequeños traviesos!— Rulli se emociona, siente mucha gratitud con Charlotte porque le permitió ser parte de la vida de los niños y que ellos lo vean como un tío, y poder sentir que tiene familia y alguien que lo quiera
—¡Te extrañamos tío!— dijo Justin y lo abrazó cuidadosamente mientras que Charlotte observa en silencio