PVO Samantha.
En cuanto Emilio toma mi rostro entre sus manos, sé que estoy perdida, sus labios encuentran los míos y me besa con la misma desesperación que yo. Le respondo hundiendo mis dedos en su cabello, mientras sus manos sueltan mi rostro y viajan a mi cintura para apretarme a él, mi vientre hormiguea al sentir su excitación, me desea como yo…
Por un segundo olvido donde estamos, olvido que es el novio de mi hija, el hombre que ama, mis promesas de nunca traicionarla, solo estamos él y y