PVO Emilio
Después del desagradable encuentro con Matías, Sam terminó recostándose en la cama, permanecí a su lado hasta que el cansancio terminó por vencerla. No podía marcharme, me quedé observándola dormir, velando su sueño como si mi sola presencia pudiera protegerla de todo.
Era la mujer más hermosa que había conocido, de pronto, el teléfono comenzó a sonar.
Lo tomé de inmediato y silencié el tono para no despertarla, al mirar la pantalla, vi el nombre de Jane.
—Amor, ya salí, ¿vienes