Siento que el aire se vuelve denso y opresivo, como si estuviera atrapada en una trampa sin salida. La atmósfera en la habitación es tan tensa que puedo sentir el peso de las miradas de los demás sobre mí, como si estuviera bajo un microscopio. Me siento vulnerable y expuesta, como un animal en el bosque rodeado de depredadores hambrientos.
Mi mente es un torbellino de pensamientos y emociones, y no puedo evitar sentir que estoy en grave peligro. La mujer que acaba de entrar, emana una aura de