MILA
La cena romántica que Maximiliano ha organizado para mí es simplemente impresionante.
La mesa está puesta con una precisión milimétrica, con platos de porcelana fina y cubiertos de plata brillante. El mantel es de lino blanco, y las servilletas están dobladas en forma de flores. En el centro de la mesa, un jarrón de cristal contiene un ramo de rosas frescas, cuyo aroma dulce llena el aire.
A un lado de la mesa, una botella de vino tinto descansa en un cubo de hielo, rodeada de velas encend