AMANDA:
—Kaya, muéstrale sus habitaciones a las señoritas —Andrés le ordena a una muchacha joven. Esta asiente y nos hace seña de que la sigamos. Subimos las enormes escaleras detrás de ella. Avanzamos por un pasillo grande y amplio hasta llegar a una puerta de color rojo.
—Dormirán aquí —nos dice, abriendo para enseñarnos nuestra habitación. Era grande y tenía dos camas. —Pueden pasar para ponerse cómodas, hay ropa en el ropero y todo lo que necesiten. Si necesitan algo hay un celular en la