Sus labios iban en sincronía con los míos. Mi cuerpo lo necesitaba tanto que no me pude resistir.
—No puedo vivir sin ti —susurra entre el beso—No quiero tampoco.
—Yo tampoco, Luke, no puedo estar sin ti un solo minuto —dije, jadeante. Mi corazón latía a mil por hora. Luke me quitó la camisa y me acarició los pechos. Estábamos a punto de tener sexo en el lugar menos esperado y en el momento menos oportuno pero no me importaba. Si iba a morir que sea de esta mejor manera. Lo prefiero así.
Luk