Capítulo 150.
El tiempo parece haberse detenido por tiempo incalculable.
— Tenía… — susurra Beca, más confundida que nunca.
—Sí Maree, era exactamente como tú. Es como verla viva, fuerte, sana, enérgica. — Susurra Nadir, al mismo tiempo que se acerca a Beca y se detiene a solo unos metros. — Ella era… ella era perfecta, era dulce, era bondadosa, era un cúmulo de amor, protección, lucha y esperanza.— Dice Nadir, con la voz entrecortada.
— ¿Y dónde está ella?— Pregunta Beca y ahí su rostro cambia si ella tuvo