**ELENA**
Me apartó de un empujón, casi haciéndome caer de la cama.
—¡No me vuelvas a tocar mientras duermo! —rugió, levantándose y buscando su arma en la mesilla—. ¿Qué crees que estás haciendo? ¿Jugando a la enfermera compasiva?
—Estabas gritando, Damián. Estabas sufriendo —dije, sentándome y tratando de cubrirme con la sábana.
—¡Yo no sufro! —golpeó la pared con el puño sano—. Lo que viste fue una debilidad que no volverá a repetirse. Olvídalo. Si se lo mencionas a alguien, si usas eso para