**DAMIAN**
“Me odias. Pero me quieres dentro de ti. Esa es la verdadera deuda”.
—Damián… no aquí —susurró ella, sus manos subiendo a mis hombros, dudando entre empujarme o atraerme más.
—Aquí. Donde yo decida. Cuando yo quiera —me aparté lo suficiente para mirarla a los ojos. Sus pupilas estaban dilatadas, oscuras por un deseo que la traicionaba—. Mañana llegaremos al puerto. Si te portas bien, tal vez te deje ver el mar. Si no…
—¿Si no, qué?
—Si no, pasarás el resto del viaje encadenada a la c