Gianna desvió la mirada hacia Enzo, que parecía emanar un tanque de furia, y podía jurar que la ojeada que estaba enviando hacia su esposa, estaba cargada de resentimiento y rabia.
—Luke… Déjanos solos…
Gianna observó cómo el chófer de Enzo salió después de asentir con la cabeza y luego percibió cómo la mirada de Enzo se posaba en ella completamente.
Si decía que estaba nerviosa, se quedaba corta, literalmente temblaba de pies a cabeza, mientras intentaba que su rostro no lo demostrara.
Había v