Mundo de ficçãoIniciar sessãoEL PRÍNCIPE:
Puedo sentir la emoción de papá al escucharme, y hasta cómo se pone de pie, listo para venir a verme, pero se detiene.
—Esta misma noche, si quieres, hijo. Yo también quiero verte —contestó enseguida.—No, esta noche no puedo —repliqué, sintiendo un poco de pena—. Voy a París a cenar con mi Sol. Te llamaré cuando regrese. Adiós.—Adiós, hijo. Y gr






