Mundo ficciónIniciar sesiónElla calló, y de nuevo sentí cómo su energía se movía dentro de mí, como un remolino que buscaba contenerse. Sabía que no era fácil para ella abrirse, pero mi curiosidad había cruzado un límite, porque cuando volvió a hablar, contenía nostalgia y dolor por su hijo y su Tua Cantante.
—Ardad debe haber hecho un conjuro para que el señor del inframundo no sienta a tu hijo —dije pens






