Mundo de ficçãoIniciar sessãoEL PRÍNCIPE:
Los Lilim intercambiaron una breve mirada, como si buscaran consuelo o fuerza en la presencia del otro. Finalmente, fue el hombre quien habló.
—En el tiempo que perseguíamos a la princesa Aloqua, dimos con esta pareja de lobos que vivían fuera de la manada porque su hijo era muy débil —siguió contando, sin dejar de mirar hacia donde escuchaba mi voz—. No muy lejos de allí, apareció un joven. Viv






