Mundo ficciónIniciar sesiónEL PRÍNCIPE
Me quedé esperando a que mi Sol decidiera si quería o no ver a sus falsos padres. La observaba, viéndola indecisa. Por un lado, deseaba ir a verlos, los extrañaba; pero, por otro, le aterrorizaba la idea de que ellos la separaran de mí.
—No, cariño, nadie nunca va a separarnos —le aseguro, intentando brindarle la confianza que necesitaba.—¡Deja de leer mi mente! —protestó Sol.






