Mundo ficciónIniciar sesiónSOL:
El príncipe Árnyék frunció el ceño con impaciencia. Sirius asintió emocionado, sin mirarlo. Dejó de inclinarse, pero sus manos temblaban, aunque las escondió disimuladamente bajo la mesa. En él había un conflicto interno; entre el miedo y la alabanza parecía debatirse consigo mismo.
—Lo haremos de a poco —siguió diciendo el príncipe—. Para empezar, quiero que bebas un sorbo de esa copa. Es mi sangre y la de mi Sol juntas. Según el libro que trajiste, si te ofrecemos am






