139. JUNTOS PERO SEPARADOS
EL PRÍNCIPE:
No giré, me mantuve de espaldas porque había observado cómo mis manos comenzaban a llenarse de pelos. Traté de cubrirme aún más con la capa que llevaba puesta en mi intento de no ser reconocido. Pero ella lo había hecho y venía hacia mí.
—¿Arni? —me volvió a llamar Sol.
—Lo siento, princesa Sol, no estoy en condiciones de que me veas así —dije, y traté de alejarme, pero Sol corrió y me abrazó por la espalda.
—Perdóname, Arni, sé que me he portado muy mal contigo, pero quiero ayudarte. No me importa qué es lo que tengas, solo deja que te ayude —rogó, para mi sorpresa.
—Soy un monstruo, princesa. Te libero de mi compromiso para que puedas elegir con quién casarte, como siempre has querido —dije, y traté de zafarme de su agarre, pero ella no me soltó.
—¡No quiero que me liberes! ¡Quiero que me dejes estar a tu lado ahora que estás enfermo! —No podía creer que ella dijera eso. —Cuando te pongas bien, si no quieres casarte conmigo, lo entenderé. ¡Deja que te vea, por favor!
—L