139. JUNTOS PERO SEPARADOS
EL PRÍNCIPE:
No giré, me mantuve de espaldas porque había observado cómo mis manos comenzaban a llenarse de pelos. Traté de cubrirme aún más con la capa que llevaba puesta en mi intento de no ser reconocido. Pero ella lo había hecho y venía hacia mí.
—¿Arni? —me volvió a llamar Sol.
—Lo siento, princesa Sol, no estoy en condiciones de que me veas así —dije, y traté de alejarme, pero Sol corrió y me abrazó por la espalda.
—Perdóname, Arni, sé que me he portado muy mal contigo, pero quiero ayudar