Mundo ficciónIniciar sesiónMOLOC:
Por un instante, admiré la valentía de esta humana. Pese al terror evidente en su voz y su postura defensiva, no retrocedía, aunque sabía que ese extraño podía aplastarla con un solo movimiento. Su rostro estaba cubierto con una capucha, pero asintió. La comadrona lo llevó hasta donde, en una cuna a mi lado, dormía pacíficamente mi Sol. La desnudó completa y se la enseñó.
—¿Convencido? —preguntó con ella en sus manos. —Es mi nieta, no posee ninguna marca del mal. —Puede que se la hayas ocultado —dijo el desconocido. —¿Cómo voy a hacer eso? No soy una bruja —contestó de nuevo la comadrona escondiendo a Sol. El hombre de pronto dejó caer su capucha mostrando su cabeza roja rapada, llena de tatuajes negros. Me puse de pie, ocultando con mi cuerpo a la






