Mundo ficciónIniciar sesiónLA PRINCESA SOL:
Todos los brujos bajaron la cabeza sin responder. Solo la bruja Ambrosía caminó despacio con sus pasos arrastrados. Los demás le abrieron paso hasta que ella llegó al frente del salón e hizo una pequeña reverencia frente a mis padres, los reyes.
—Al subir al trono, la quinta generación de los reyes engendrará una hija con cabellos como el sol y el fuego, que será una bendición para su pueblo. Será sacrificada por seres ambiciosos que desean apoderarse del trono, al dios del fuego, y salvada para gobernar por los siglos de los siglos por el dios del Sol. —¡No es así la profecía, bruja! ¡Nadie la sabe, solo yo! —la interrumpió enojado el brujo mientras retrocedía ante mi padre, el rey. Pero al darse cuenta de que se había delatado, se inclinó profundamente—. Su Majestad, no se la dije






