El calendario del café marcaba octubre.
La pizarra del día decía: “Especial de la casa: capuchino con canela”.
Y la servilleta de la mesa 12 estaba a punto de convertirse en el documento estratégico más importante de la vida sentimental de Elías.
—Necesitamos un plan —dijo Maya, ya sentada, con la lengua entre los dientes mientras dibujaba cuadros y flechas.
—Pensé que el contrato era el plan —comentó él.
—No, eso solo es el marco legal de tu desastre —respondió ella—. E