Me sonrojo y la empujo con el hombro. —Oye, no digas 'misión cumplida' como si estuviera tan desesperada por tener sexo—.
Ella sonríe. —¿No lo eras?—
Pongo los ojos en blanco, aunque una parte de mí agradece la ligereza con la que está manejando esto. Porque, sinceramente, todavía estoy un poco nerviosa. Me duelen zonas que olvidé que tenía músculos, mi corazón aún no ha recuperado la normalidad y siento como si todo en mí se hubiera reconectado.
Claire sonríe. —Chica, te han dado un golpe en l