Exhalé notando la sangre arder bajo mi piel caliente, haciendo hervir mis emociones, deseando alcanzar el clímax junto a él. Sentía sus cabellos acariciar la cara interna de mis sensibles muslos, mientras sus labios jugaban con mi clítoris, explorando, haciéndome estremecer.
Tiró de él suavemente con los labios, chupándolo intensamente antes de liberarme y raptar sobre mí, hasta colocarse sus caderas entre mis piernas y sus ojos alcanzaron los míos.
Suspiré apartándole los cabellos negros de