Hizo salir a todos de la sala, incluso corrió a Kary. Y cuando la empleada salió y cerró las puertas tras ella, Anne vino hacía mí con decisión y me tomó de la mandíbula. Sujetándome con fuerza, me sostuvo la mirada, la mía estaba llena de preocupación, y la suya, llena de rabia.
—Conque eres la hija de un popular político —dijo con furia a un palmo de mi rostro—. Veo porque Lila te veía como una amenaza. Ahora entiendo porque me erizabas la piel solo con tu presencia.
Curvó una esquina de la