Apenas llegamos a casa, Mariano corrió al dormitorio, yo me quedé en la cocina preparándome un té, tenía dolor de cabeza por el viaje.
— bebé ven y dormimos juntos — Me grito Mariano desde el dormitorio.
Yo dejé a un lado la taza de té, le puse algo de comida y alguna a los perro y fue al dormitorio.
Mariano estaba tumbado en la cama medio desnudo.
— Ven, quiero abrazarte mientras duermo —
Yo me quite mis zapatos y fui a la cama.
— Mariano, te puedo preguntar algo —
Mariano asintio con la cabez