DOS MESES DESPUÉS.
Estaba en la camilla esperando a que el ginecólogo me hiciera la ecografía, dónde nos revelaría el sexo del bebé.
Mariano estaba que se comía las uñas por el nerviosismo.
— ¿estás listo para Afrontar la gran responsabilidad de cuidar la virginidad de tu futura hija? — Le pregunté para molestarlo.
Mariano me miró mal y después suspiro con impaciencia.
— Sera un saludable niño — Me dijo poco convencido.
— ¿Te imaginas que la niña sea como tú? — Mariano me fulmino con la mirada