Mariano y yo entramos al coche, el se saco el consolador de la chaqueta y lo guardo en la guantera del carro.
— eres la persona más desesperante que he conocido en mi vida! — Le dije con rabia y mortificación.
— Y el mas sexy también — Me contestó mientras arrancaba el coche.
— Luciano quiere hablar conmigo, ¿quieres acompañarme a su casa? — Me preguntó.
Yo casi niego con la cabeza, su hermano era raro, y su esposa era Mariano en femenino.
— sería lindo verlos — Le contesté.
— ¡Entonces vámonos!