Mariano insistió en ir primero a mi apartamento, el estaba seguro de poder convencerme en vivir con el, pero yo no iba a hacerlo, ya era demasiado malo verlo todos los días, si yo aceptaba esa locura estoy segura que tendiramos se*o como conejos, y yo ya me había propuesto en no tener más intimidad con el.
Yo abrí la puerta de mi apartamento, para entrar pero Mariano se adelantó.
— solo nos llevaremos lo más importante — Me dijo el entrando a mi apartamento como si fuera suyo.
El me miró con un