Capítulo 34. Un aliento de vida
El rey mago también sabía que debía apresurarse, pues ya llevaba demasiado tiempo intentando extraer aquel aparato, pero no podía porque este estaba mucho más aferrado al corazón de lo que había imaginado antes, así que con un último hechizo logró arrancarlo de inmediato y, sin perder tiempo, lo trasplantó al corazón de aquel otro lobo. Este último paso lo realizó con rapidez, porque la vida de Brando estaba en juego.
Sin embargo, al terminar este proceso, se dio cuenta de que Brando ya no resp